Reunión de macro y micropolítica

Cualquier transformación sustentable en el terreno de la macropolítica nacerá a partir de los cambios que realicemos en nuestras propias vidas, todos y cada uno de los miembros de la comunidad. “Tal como es arriba es abajo, tal como es abajo es arriba”, dijo el sabio.

En los tiempos de grandes transformaciones sociales se desarrollan políticas y acciones orientadas a potenciar el nacimiento de lo nuevo, y otras que resisten al cambio. Esas políticas se plasman en dos niveles: uno es el de la macropolítica , en el que se aborda al hecho social como totalidad. Sus formas más habituales son las políticas de Estado, o aquellas con vocación de incidir en él. El otro nivel es el de la micropolítica: refiere a posicionamientos en el orden personal y en los grupos pequeños; involucra las acciones con que las personas van afirmando, en su realidad más inmediata, las nuevas formas que desean para su propia existencia. Al hacerlo generan cambios que se acumulan y dan mayor fuerza al proceso transformador de la sociedad. Es decir: la suma de las transformaciones de los individuos y grupos va habilitando los cambios en el plano de la macropolítica.

Algo así está ocurriendo hoy. Estamos inmersos en un proceso transformador, aunque nos resulta muy difícil verlo con la claridad con que observamos los del pasado. Nos cuesta sabernos partícipes del cambio, y actuar en consecuencia. Actuar no sólo por oposición a aquello que nos desagrada, o a las políticas de Estado imperantes, sino también en la construcción de estrategias y acciones que cultiven formas diferentes.

El gran inconveniente es que no asumimos la importancia de la micropolítica en la generación de las condiciones para el nacimiento de una nueva macropolítica. Y por lo tanto no prestamos atención a las modificaciones que necesitamos hacer en nosotros mismos y en nuestro contexto inmediato para estar en condiciones de conformar el nuevo escenario.

En tanto no aprendamos a relacionar las tareas del orden micro con las del macro, seguiremos empantanados en las viejas formas de la política. Continuaremos cediendo toda posibilidad de cambio a aquellas personas que asumen las tareas de representación y conducción.