¿Qué es una crisis?

Hablamos de crisis cuando las formas conocidas que adoptaron determinadas cosas o sistemas no funcionan, o funcionan mal. Cuando decimos que alguien o algo “está en crisis” hacemos referencia a una dificultad importante, de la cual probablemente no se saldrá en las mismas condiciones preexistentes. Esto no dice necesariamente que serán peores: pueden ser mucho mejores. Lo que es casi seguro, lo que está implícito en la idea de crisis, es que lo que sigue será distinto.

Una crisis no se resuelve porque las cosas vuelvan a funcionar como antes y a la manera conocida, sino porque tiene lugar una transformación. En una crisis las cosas cambian, no se arreglan. Nada vuelve a ser como era, las cosas se reestructuran y recrean. Se busca otra forma de ser.

La crisis es lo que caracteriza a la época en que vivimos. Hay crisis ética, familiar, económica, educativa; hay crisis de los valores, de las instituciones y las costumbres… Estamos viviendo una época crítica (o la crisis de una época), y de la actitud que tomemos depende en gran medida nuestras posibilidades de riqueza vital y existencial.

Lo que está en crisis es la manera de estar vivos, y lo que está en juego es nada menos que la calidad de vida de cada uno de nosotros. Nuestra experiencia se devalúa en la medida en que vivimos organizados por las viejas formas, valores y maneras de ser de las cosas. Todo nos ocurre en un nivel de intensidad bajo, no hay brillo en nuestras situaciones cotidianas, abunda el displacer y el sinsentido.

Lo que necesitamos es erotizar nuestra existencia, encontrar las formas en que en nuestra cotidianeidad germine el goce y las posibilidades de disfrutar del hecho de estar vivos. Y no tenemos tanto tiempo: la vida es finita y no tiene replay.

Si es verdad que hay una crisis de sentido y estamos ante un cambio de paradigmas, esto significa que algunas ideas, costumbres y estructuras que nos llegan desde la tradición, están perdiendo vigencia. Los viejos saberes y creencias que nos constituyeron como personas dejan lugar a nuevas configuraciones posibles de las cosas y la experiencia.